Los ensayos no destructivos permiten identificar defectos internos sin comprometer la integridad de sus equipos. Conozca los métodos más utilizados y cuándo aplicarlos.
El mantenimiento preventivo efectivo depende de la capacidad de detectar fallas antes de que se conviertan en una parada no programada. Ahí es donde entran los ensayos no destructivos (NDT, por sus siglas en inglés): un conjunto de técnicas que permiten evaluar la integridad de materiales y soldaduras sin alterar ni dañar la pieza inspeccionada.
Los métodos más utilizados en la industria son la inspección visual (VT) bajo ASME Section V, los líquidos penetrantes (PT) según ASTM E165, las partículas magnéticas (MT) bajo ASTM E709 para materiales ferromagnéticos, y la toma de espesores por ultrasonido (UT) conforme a ASTM E797.
Cada técnica tiene un propósito distinto: mientras el PT es ideal para detectar discontinuidades superficiales, el UT permite identificar pérdida de espesor por corrosión interna, un factor crítico en tanques, tuberías y estructuras metálicas expuestas a ambientes agresivos.
Incorporar inspecciones NDT periódicas dentro de su programa de mantenimiento no solo reduce el riesgo de fallas catastróficas, también extiende la vida útil de los activos y optimiza el presupuesto de mantenimiento correctivo.
Global Inspection cuenta con acreditación ONAC para varios de estos métodos, garantizando resultados confiables y trazables para la toma de decisiones técnicas.

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